A veces , simplemente hay momentos en los que pensamos que hemos entrado por la puerta de un castillo, pensamos que las paredes serán las más fuertes, porque nosotros hemos escogido ese castillo y por lo tanto tienen que ser las mejores paredes para que nos puedan proteger.
De lo que no nos damos cuenta es de que esa fortaleza que buscamos puede simplemente que no se encuentre en ningún ladrillo que veamos, en ningún azulejo ni trozo de mármol, sino que únicamente está en nuestro interior. Tenemos la fuerza suficiente para superar lo que nos propongamos, pero el objetivo es proponérselo. Es difícil pensar que no hay que buscar respuetas sino pequeñas preguntas, por eso no nos damos cuenta de que lo que pensamos que son grandes castillo, muchas veces solo son castilos de arena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario